UN HOMBRE SUFRIÓ REDUCCIÓN DE SU PENE COMO SECUELA TRAS CONTRAER COVID-19.

Un hombre aseguró en un podcast de consejos sexuales llamado «How To Do It«, que su pene se encogió 1.5 pulgadas (3.81 centímetros) como resultado de una secuela vascular que sufrió después de contraer severamente el COVID-19.

El paciente, que se identificó como un hombre heterosexual de unos treinta años, aseguró tras su fuerte padecimiento en julio del año pasado y haber tenido que ser hospitalizado, quedó con un efecto secundario inesperado: disfunción eréctil.

Según su declaración, recogida por una nota del diario británico Daily Mail, el problema ha tenido un “profundo impacto en mi autoconfianza y mis habilidades en la cama”.

El hombre, quien reside en los Estados Unidos, explicó que es un “heterosexual de unos treinta años. En julio del año pasado contraje Covid y estaba muy enfermo. Cuando salí del hospital, tenía algunos problemas de disfunción eréctil. Esos mejoraron gradualmente con algo de atención médica, pero parece que me quedé con un problema duradero”.

Luego agregó: “Mi pene se ha encogido. Antes de enfermarme, estaba por encima del promedio, no enorme, pero definitivamente más grande de lo normal. Ahora he perdido alrededor de una pulgada y media y estoy decididamente por debajo del promedio. Aparentemente se debe a un daño vascular, y mis médicos parecen pensar que es probable que sea permanente”.

¿ PUEDE EL COVID-19 EN REALIDAD CAUSAR DISFUCIÓN ERECTIL?

Los investigadores y médicos, como el doctor Rahul Mehan, urólogo de Banner Health en Mesa, estado de Arizona, EE.UU. están viendo una conexión entre el virus y la disfunción eréctil. De hecho, en la práctica del doctor Mehan ha visto un aumento significativo de nuevos pacientes con disfunción eréctil durante la pandemia, en particular, hombres más jóvenes de 40 y 50 años con disfunción sexual.

«El virus causa una respuesta inflamatoria muy fuerte en todo nuestro cuerpo, desde el corazón hasta el cerebro, por lo que no es sorprendente que la disfunción sexual también esté relacionada,” dijo el doctor Mehan. «Todavía estamos aprendiendo más sobre las repercusiones sexuales a largo plazo de la COVID-19, pero como urólogo (en inglés), definitivamente estoy preocupado por lo que hemos aprendido en lo que respecta a la disfunción eréctil.»

Estos son algunos de las secuelas que puede dejar el Covid-19 en los hombres según la publicación de Banner Health.

1. Vasos sanguíneos dañados en el pene

¿Sabías que algunos de los vasos sanguíneos más pequeños y frágiles se encuentran en el pene? Además de suministrar sangre a la mitad inferior de tu cuerpo, también son cruciales para suministrar flujo sanguíneo a tus órganos reproductivos y ayudar en las erecciones.

En algunos hombres, la COVID-19 puede desencadenar hiperinflamación en el cuerpo, lo que puede provocar la formación de pequeños coágulos de sangre, así como inflamación en el revestimiento de los vasos sanguíneos. El suministro de sangre al pene puede bloquearse o estrecharse, lo que dificulta tener una erección.

2. Células dañadas en los testículos

La testosterona, que también es crucial para las erecciones, tampoco es inmune a los efectos de la COVID-19. Estudios recientes sugieren que la COVID-19 puede reducir los niveles de testosterona y la fertilidad en los hombres.

«El virus COVID-19 ingresa a las células con la ayuda de una proteína llamada enzima convertidora de angiotensina 2 (ACE2, por sus siglas en inglés), que prevalece en los testículos,” añadió el doctor Mehan. “El virus usa la ACE2 para infectar los testículos. Debido a que aquí es donde se producen la testosterona y los espermatozoides en los hombres, se puede inferir que el virus puede afectar las erecciones y la fertilidad.”

3. Impacto en la salud mental

No hay duda de que la mayoría de las personas han experimentado algún grado de angustia emocional después del aislamiento, el distanciamiento social, la pérdida de familiares y amigos y los desafíos económicos. Estos por sí solos podrían destruir tu deseo sexual. Sin embargo, más allá de esto, el costo mental para quienes se recuperan del virus, especialmente los “que lo portan por largo tiempo”  y que aún experimentan síntomas o efectos secundarios, podrían estar particularmente en riesgo de sufrir disfunción eréctil.