ENCUENTRAN EN ISRAEL UNA CUEVA FUNERARIA DE MÁS DE 3 MIL AÑOS DE ANTIGÜEDAD.

Una cueva funeraria de la época del faraón Ramsés II, con vasijas de cerámica y armas de bronce, fue hallada «intacta» en un parque israelí cerca del Mediterráneo, un descubrimiento «único y absolutamente sorprendente», informó la Autoridad de Antigüedades de Israel (AAI).

«Parece una película de Indiana Jones, adentrarse en la tierra y encontrar todo ahí, como estaba inicialmente: vasijas de cerámica intactas, armas, vasijas hechas de bronce, enterrados tal y como estaban, es simplemente increíble», describe David Gelman, miembro de la AAI.

El sitio fue revelado el miércoles pasado cuando una excavadora mecánica penetró el techo de una cueva del Parque Nacional de Playa de Palmahim (centro-oeste) durante obras de urbanización.

Un grupo de arqueólogos acudió al lugar y descendió por una escalera «hasta el asombroso espacio, que parecía haberse congelado en el tiempo», accediendo a la cueva funeraria por primera vez desde que fue sellada en la época de Ramsés II, el faraón asociado al bíblico de Egipto, indicó la AAI en un comunicado.

Según Eli Eskosido, director de la institución, el hallazgo «es único y absolutamente sorprendente», y ha recibido solicitudes de muchos estudiosos para participar en la excavación arqueológica.

Los objetos hallados al interior de la cueva, conservados de forma «intacta durante 3.300 años, desde la Edad de Bronce tardía», serán estudiados con modernos métodos científicos para comprender las costumbres funerarias de esa época, comentó Eli Yannai, experto en la Edad de Bronce de la AAI.

Durante ese período, «en el largo reinado del faraón Ramsés II, de la decimonovena dinastía egipcia, el imperio egipcio controlaba Canaán y proporcionaba condiciones seguras para un amplio comercio internacional. Estos procesos económicos y sociales se reflejan en la cueva funeraria, que contiene vasijas de cerámica importadas de Chipre y de Ugarit, en la costa norte de Siria, así como de las ciudades costeras cercanas», asegura el arqueólogo.

La cueva, de forma cuadrada y con un pilar central de apoyo, contenía decenas de vasijas y cuencos de cerámica de diferentes formas y tamaños, algunos pintados en rojo, cálices con pie, ollas de cocina y lámparas. También se encontraron puntas de flecha o de lanza de bronce.